Qué desinfectante usar para la piscina

17
feb

depuradoraTener una piscina requiere de algo más que elegir el material, el diseño y echar agua (y bien lo sabrán aquellos que ya tengan piscina). En una piscina diariamente entran residuos o bacterias que poco tienen que ver con el baño y que han de ser eliminados. El objetivo de la desinfección es eliminar los microorganismos presentes en el agua y asegurar que cualquier patógeno que entre sea también rápidamente inactivado. Esto implica que el agua además de estar desinfectada, debe ser desinfectante.
Para conseguir esto se pueden utilizar varios métodos.

 

PRODUCTOS CLORADOS

El más conocido es el cloro como desinfectante. Tiene varias variantes, pero principalmente dos: el cloro líquido o el cloro en pastillas. ¿Cuál elegir?

Cloro líquido

Conlleva una serie de inconvenientes respecto al cloro en pastillas, a saber:

  • Hay que transportarlo en una especie de bombonas que pesan bastante.
  • Al verterlo en la piscina es muy fácil que salpique la ropa y haga pequeños agujeros.
  • Si la piscina está expuesta al Sol, el cloro líquido se consume antes que las pastillas.

Cloro en pastillas

Tienen cloro estabilizado con ácido cianúrico para que aguante mucho más y por lo tanto la vigilancia sobre el agua sea menor. Además, las pastillas se disuelven lentamente, dosificándose a sí mismas. Ahora bien, tienen varios efectos negativos:

  • A partir de un nivel relativamente bajo de concentración, añadir más pastillas de cloro no conlleva un gran aumento de su estabilidad.
  • A mayor nivel de ácido cianúrico, menor capacidad de desinfección del cloro.
  • A partir de un nivel considerable de ácido cianúrico, resulta peligroso para la salud.

Aparte de todo esto, tanto el cloro en pastillas como el cloro líquido tienen un problema. Una de sus principales actuaciones es matar a los gérmenes (acción desinfectante) e inmediatamente después empezar a quemarlos u oxidarlos (acción oxidante). Sin embargo, si el cloro no tiene la concentración adecuada, su acción oxidante empeora y no quema totalmente a los gérmenes, sino que crea unos compuestos intermedios conocidos como cloro combinado o cloraminas, que dan un mal olor al agua e irritan la piel y los ojos, efecto que erróneamente se aduce a un efecto normal del cloro. Por ello es importante que la concentración de cloro sea la adecuada sin embargo, esta puede variar con mucha facilidad, como por ejemplo, con el número de individuos que se bañan. Por esto, suele suceder que en las piscinas públicas no se puede ajustar del todo bien el cloro y se producen estas irritaciones.

La solución más rápida para ello está en los MPS (monopersulfato de potasio o de sodio) también conocido como “oxígeno”, que tiene una pobre acción desinfectante pero una alta acción oxidante resultando eficaz para eliminar la cloramina sin necesidad de añadir altas cantidades de cloro.

 

BROMO

Otro producto que se puede utilizar para la desinfección de piscinas es el bromo, que tiene principalmente dos variantes: pastillas de cloro-bromo y sal de bromo. Ambas pueden generar compuestos análogos a las cloraminas (en este caso llamadas bromaminas) al oxidar los residuos orgánicos. Sin embargo, estas tienen un alto poder desinfectante y oxidante por lo que no generan irritación en piel ni ojos ni tampoco un olor desagradable.

Pastillas de cloro-bromo

  • Nada más ser añadidas al agua empiezan a desinfectar y tienen una disolución aún más lenta que las pastillas de cloro, por lo que duran más.
  • Tienen un estabilizante contra la radiación ultravioleta que no perjudica tanto la desinfección del agua como en el caso del ácido cianúrico de las pastillas de cloro.

Sal de bromo

Necesita ser activada antes de ejercer las acciones desinfectante y oxidante y está activación puede ser un poco más compleja, aunque el resultado es igual de efectivo.

Las ventajas del bromo respecto del cloro son:

  • El bromo actúa bien en un rango más amplio de pH del agua, lo que implica que no es necesario comprobar con tanta frecuencia el nivel de pH si se utiliza bromo.
  • Las bromaminas son eficaces, son fácilmente eliminables y no causan irritación o mal olor, en contra de la inutilidad, resistencia a la eliminación y las irritaciones u olor de las cloraminas.
  • El bromo pierde menos eficacia que en cloro en altas temperaturas.
  • El estabilizante de las pastillas de cloro-bromo no le hace perder casi nada de eficacia al producto, al contrario que el estabilizante de las pastillas de cloro, que además resulta nocivo para la salud.